Veinte años después de su cierre, la Villa Turística de la Axarquía, en Periana, podría reabrir sus puertas. El Ayuntamiento ha sacado a licitación el arrendamiento del complejo tras lograr en 2024 la cesión gratuita por parte de la Junta de Andalucía, culminando así una larga batalla administrativa e institucional.

La Villa cerró sus puertas a finales de 2004. Desde entonces, todos los equipos de gobierno que han pasado por el Ayuntamiento incluyeron su reapertura como prioridad política. Pero no fue hasta el pasado año cuando se desbloqueó la situación. “Rafael Torrubia, entonces alcalde, se fue corriendo a Sevilla cuando la Junta la sacó a subasta. Consiguió pararlo, y luego obtuvimos la titularidad. Ahora damos un paso más”, recuerda Meritxell Vizuete, regidora del municipio, visiblemente emocionada.
El anuncio de licitación establece un canon mínimo anual de 30.000 euros, IVA no incluido, y exige al futuro adjudicatario la presentación de un proyecto de rehabilitación integral, imprescindible para reactivar las instalaciones, en un plazo máximo de diez años.
El contrato tendrá una duración de 40 años, el doble del plazo habitual marcado por la ley. El Consistorio justifica esta ampliación en que “un período de explotación inferior sería inviable para la rentabilidad de la actividad pretendida”.
Las ofertas pueden presentarse hasta el 14 de abril en el Registro General del Ayuntamiento.
Un espacio con historia y potencial
El complejo se encuentra en la aldea de Cortijo Blanco, a unos tres kilómetros del casco urbano de Periana. Está compuesto por 20 casas adosadas de dos dormitorios, seis de un dormitorio y 14 habitaciones dobles, además de un edificio principal con zonas comunes: recepción, cafetería, restaurante, salón social, salas de reuniones, piscina y huerto. En total, tiene capacidad para unas 140 personas.
Durante los años en que estuvo operativo, fue un referente turístico en el interior de la Axarquía. “Los años que estuvo funcionando hizo que se moviera todo el pueblo”, asegura la alcaldesa. “Si todo va según lo esperado, este será un empujón para situarnos en el mapa turístico de forma definitiva”.
Para Periana, la recuperación del recinto es una oportunidad estratégica: recuperar patrimonio municipal, dinamizar la economía local, potenciar el turismo rural y atraer inversión. Después de veinte años de puertas cerradas, el futuro de la Villa Turística parece, por fin, más cerca que nunca.
